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lunes, 1 de julio de 2019

Chicuarotes | Crítica

julio 01, 2019 0



Por Eduardo León.

Durante 1940 y 1970, México fue consolidándose como una poderosa urbe; el primer país de América Latina en lograr un crecimiento económico que le permitió modernizar la vida cotidiana en el entonces Distrito Federal. Comenzó la construcción de Ciudad Universitaria, el Multifamiliar Miguel Alemán, el Conjunto Urbano Nonoalco Tlatelolco, Ciudad Satélite, así como las arterías citadinas con la creación de la Línea 1 del Sistema de Transporte Colectivo Metro.

A todo este periodo se le conoce como “El milagro mexicano”. Tres décadas en las que la población se concentró en el epicentro de la ciudad; hubo empleos, viviendas, educación, entretenimiento, arte, cultura. Significó un paso hacia la “modernidad primermundista”, que intentaba mitigar las muchas exigencias y movilizaciones sociales de todas aquellas personas que habitaban la periferia y los límites del Estado de México. Los Olvidados, fue como les nombró Luis Buñuel.

Pero entonces, ¿qué ocurre en los espacios alejados de los “prestigiosos” lugares como la Colonia Roma, Polanco o Santa Fe? Suceden mayores feminicidios, riñas entre narcomenudistas, asaltos “sutiles” en el transporte público, drogadicción, secuestros y más muerte. Más balas. Más miedo. Más violencia. Los más jóvenes terminan siendo las víctimas, que son empujadas al camino equívoco en donde el único objetivo es poseer dinero y huir del sanguinolento barrio.


Y como prueba de ello, los invito a conocer la historia de Cagalera y Moloteco; dos chavos, dos compitas, dos “chicuarotes” que buscan neuróticamente alejarse de la vida criminal en los pavimentos del pueblo de San Gregorio Atlapulco en la delegación Xochimilco. Las decisiones de ambos sólo son una leve muestra sobre la oscura vida delictiva que ocurre con normalidad en los barrios, pueblos y municipios más descuidados del México actual.

Fue Gael García Bernal quien decidió filmar esta película, en la que explora el rol de la juventud dentro de un contexto en el que pareciera no haber escapatoria. En donde la misma sociedad orilla a realizar actos impensables. Pues es el joven quien luce vulnerable, se halla en el limbo, busca pertenecer; tiene energía, sueños y sin embargo el entorno los fractura y ahoga en un canal frío y mugriento. 

En Chicuarotes ocurre eso. Se recurre al guión escrito por Augusto Mendoza, que emblandece con comedia un entorno de hostilidad visto en la violencia familiar o en las relaciones interpersonales de cada personaje, para hacer un largometraje dinámico, reflexivo que en ocasiones arrebata carcajadas. ¿Risas dentro de una proyección inaugurada con el asalto de dos sujetos a un camión con pasajeros? Lamentablemente sí.


Son en las secuencias y diálogos “chuscos” en donde se permitieron extraviar el apego a la realidad y la postura contestataria hacia un problema que nos ha alcanzado a cada uno de nosotros en cualquier momento de nuestras vidas. A estos instantes de comedia, sumémosle algunas acciones inverosímiles dentro de la película y la intervención efímera de personajes que únicamente intentan crear un vínculo con la audiencia por medio de la risa y permitir que la cinta avance hacia su fin (sin darle un motivo coherente a algunos de los actos más dramáticos o violentos).

A pesar de la ligereza con la que se presenta la trama, la cinematografía de Juan Pablo Ramírez y las vigorosas actuaciones de Benny Emmanuel, Leidi Gutiérrez y Gabriel Carbajal envuelven de un atractivo visual y empático a la película; nos acercan a las calles de San Gregorio y las emociones de los personajes oscilan entre la felicidad, el coraje, el miedo y la añoranza.

“De vez en cuando no hay pedo, porque nomás con la rutina…”, menciona Cagalera (Benny Emmanuel), luego de ejecutar un asalto con pistola en mano. ¿Víctimas, culpables, olvidados, delincuentes, incomprendidos? ¿Cómo juzgarlos? ¿Hacer justicia con nuestra fuerza física y exhibirlos en un video en Facebook? ¿O depositar la confianza en la gran y dudosa autoridad? Quién sabe. Ya será cuestión de cada asistente reflexionar desde varias perspectivas, la problemática que plantea la película.

Sólo me queda añadir que estas problemáticas contemporáneas deben continuar siendo narradas y proyectadas en el cine, para permitirnos mirar hacia otras realidades, lejos del cómodo cerco en el que todo pareciera ocurrir idealmente. Y Chicuarotes es la invitación a ello. 

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jueves, 20 de junio de 2019

Chicuarotes estrena en México a diez años de su guión.

junio 20, 2019 0

Por Carolina García.

CDMX 20/06/2019. Acogida en Cannes y el Festival Internacional de Cine de Shanghái, Chicuarotes, dirigida por Gael García Bernal, estrena en butacas mexicanas el próximo 27 de junio como un dibujo de la delincuencia citadina desde la perspectiva de un par de jóvenes residentes de San Gregorio Atlapulco. 

El filme escrito por la pluma de Augusto Mendoza hace un llamado a la reflexión de la impunidad, la delincuencia en México y la pérdida de la inocencia a través de la piel de Benny Emmanuel (Calagera) y Gabriel Carbajal (Moloteco), quienes intentan liberarse de la pobreza humana y económica mediante un secuestro. 

La sesión de prensa, como parte del marco promocional, giró en torno a las problemáticas enfrentadas por el equipo de producción para llevarse a cabo, el paro de actividades debido a los terremotos suscitados en septiembre del 2017, así como la extensa y laboriosa postproducción de las cuales siempre se requiere paciencia y cuidado, un proceso de enamoramiento, como lo señala García Bernal. 


El director resalta los tintes griegos por los que roza el filme: la tragedia, fotografiada como un acto de desesperanza y sin la idea de proyectar una respuesta moral, esclarece la no invitación a ésta junto con el cast, incluyendo a Leidi Gutiérrez, quienes destacan la importancia de la educación, la cultura y el arte para la erradicación de la violencia y la irrupción legal.

La cinta se compone de una magia anfibia por su sólo nombre, sus personajes y su misma naturaleza: el ajolote. Fue rodada a 95 minutos y beneficiada por el Estímulo Fiscal EFICINE Producción 189.

Chicuarotes estrenará con 500 copias bajo distintas cadenas, donde el protagonista de Museo (Alfonso Ruizpalacios, 2018) la describe como un ejercicio fundamental de cohesión social (…) para darle visibilidad a un lugar, un grito comunal.

Espera pronto nuestra reseña.

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