Mostrando entradas con la etiqueta Golden Globes 2020. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Golden Globes 2020. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de mayo de 2020

Retrato de Una Mujer en Llamas | Reseña

mayo 05, 2020 0

Por Carolina García. 

El largo y dulce escalofrío que provoca el amor ha sido eternamente plasmado por la oleada artística. A su modo, la directora francesa, Celine Sciamma, hizo suyo aquel sentimiento para dibujarlo en el séptimo arte con Retrato de una mujer en llamas (Portrait de la jeune fille en feu), rodaje que le valió desfilar por la alfombra de la 72° edición del Festival de Cine de Cannes en 2019.

El relato de amor, situado en Bretaña del siglo XVIII, narra la pasión desatada entre una artista y su musa. Noémi Merlant encarna a Marianne, una pintora a quien se le encarga cruzar aguas marinas para retratar a Héloïse, interpretada por Adéle Haenel, quien acaba de salir de un convento para consumar un matrimonio arreglado con un hombre milanés desconocido. Como la prometida se niega a posar porque no quiere casarse, Marianne dice ser su dama de compañía y trabaja la pintura sin que ella lo sepa. Así, la pareja se conoce durante caminatas sobre la arena a la escucha del mar y un intenso cambio de miradas. 

La directora hace un recorrido por la construcción de un romance con deseo, seducción, atracción mutua, clímax mental y físico hasta su despedida. A pesar de que pareciera ser un tema ya visitado, la disimilitud es que las protagonistas no se sienten avergonzadas por sentirse atraídas, se aceptan como deseantes y deseadas de otro humano. Ambas se saben amadas e intentan no ser una posesión, ni poseedora de la otra. 

A pesar de que los dos personajes principales son del mismo sexo, no deja de existir una diferencia entre ellas: la experiencia. La caracterización de cada una es bien definida, Marianne ha probado placeres que su amada no, sin embargo, ella no se aprovecha de la situación, no es la figura pedante que se vanagloria por erudición o talento, al contrario, ofrenda su conocimiento. Por su parte, Héloïse se rodea de melancolía, toda ella se envuelve del color azul de sus ojos y de su propia indumentaria para representar la tristeza y coraje que por dentro lleva, resultado de las costumbres a seguir en aquella época, y que todavía permean: la sumisión femenina.


Sciamma hace que las mujeres se apoderen de la pantalla, pues fuera de las dos apariciones de personajes masculinos, esta es una película que expresa el ser mujer desde la configuración de un elenco con gran presencia de ellas. Aborda no sólo la deconstrucción del ser amada y deseada por un hombre, sino el rechazo de ser madre. Esta irrupción es desdoblada en piel de Luàna Bajrami, quien da vida a Sophie, la joven que se encarga de los quehaceres de la residencia de la prometida, queda embarazada y, acompañada siempre por Marianne y Héloïse, busca la manera de abortar. Así, las tres crean una unión de protección y complicidad en pocos días.

El espectador es capturado por la belleza pictórica retratada por Claire Mathon, quien, en su labor fotográfica, hace una construcción artística de tomas que parecen pinturas convirtiendo el retrato visual en una experiencia de goce, tal como lo hizo con el mar de Atantique (Mati Diop, 2019), el cual luce como cuadro salido del impresionismo de la segunda mitad de los 1800. 

Es innegable que la película se resuelve desde el principio, pues la estructura narrativa en forma de elipse anuncia que los caminos de los personajes se bifurcan. La directora antela el final desde un inicio y en la misma narración tampoco dejan de existir detalles exagerados, como la insistencia de la pintora en saber sobre Héloïse sin haberla conocido ¿o será ésta mera curiosidad propia del artista? 

Retrato de una mujer en llamas fue galardonada en Cannes por Mejor Guion, y por los Premios Cesar en la categoría de Mejor Dirección de Fotografía, además, formó parte de las nominadas a Mejor película de Habla no inglesa en los BAFTA, así como en los Golden globes. Actualmente ya puede disfrutarse a través de plataformas digitales como Filmin. Consulta sus opciones disponibles.



lunes, 16 de diciembre de 2019

Marriage Story | Reseña

diciembre 16, 2019 0


Por Eddie Rinctoya. 

Alguna vez Aristófanes relató sobre la historia del amor, en la cual, los humanos eran seres de cuatro piernas, cuatro brazos y dos cabezas. Existían las personas pegadas al mismo sexo masculino, las del sexo femenino y los combinados (de hombre y mujer), pero al ver el poder que cada vez conllevaba estos seres, Zeus temió por su poder, así que con los rayos se encargo de dividirnos en dos a cada uno, y es por eso mismo que pasamos en nuestra vida buscando la otra parte para estar completos, pues nuestra alma se haya dividida desde que nacimos y es la razón por la que nos sentimos perdidos en muchos momentos de nuestras vidas. 
¿pero quien nos enseña sobre la ruptura del que creemos que es esa persona es nuestra otra mitad, Aristófanes lo sabría? 

Historia de un matrimonio del director Noah Baumbach, quien no solo dirige en esta cinta sino también hace el guion, en cierto modo narra parte de su proceso de divorcio con su ex-esposa. La historia se centra en Charlie (Adam Driver), un director de teatro con cierto éxito y su esposa Nicole (Scarlett Johansson), una actriz de teatro quien siente que no ha completado su carrera como actriz por complacer a su esposo y que a través de la cinta vemos el proceso de divorcio de ambos.

Noah Baumbach, quien estrena por segunda vez consecutiva su película en la plataforma de Netflix, llega con una cinta sobre las emociones humanas, en particular sobre la perdida de amor hacía nuestra pareja. En otras ocasiones el director y guionista nos ha presentado cintas como The Meyerowitz Stories (2017), While We´re Young (2014) o Frances Ha (2012), en todas abarcando los problemas emocionales y sociales que tenemos como individuos en las diferentes etapas que vivimos y compartimos: la vejez, el amor, la perdida del amor,  la familia ¿saber con qué propósito estamos vivos?, entre otros. 

Baumbach trabajó con el compositor Randy Newman para la banda sonora, quien recientemente compuso Toy Story 4. De manera acertada llamó a Adam Driver, el cual ha colaborado en varias de sus cintas (ahora se encuentra en la cúspide de su carrera), con la combinación perfecta de Scarlett Johansson, que basta sólo verlos en las múltiples escenas para apreciar el deceso de un amor. 


Marriage Story nos habla del lado pesado del querer, y es que a veces, el amor nos hace sentir mariposas en el estómago, pero hay momentos que de tanto aleteo en el estómago se vomita y por ello, hay quienes dejan de amar, desisten de ver a sus parejas o familia como algo importante. Existe un ego en nosotros, escondido y enclenque como una bacteria en nuestro ser que a veces, solo a veces, ayuda a terminar con aquello que veíamos supremo. No sólo se muere por una falla física de nuestro cuerpo, sino también se muere por las conexiones emocionales que nuestro cuerpo abandona.
Y retomando el párrafo inicial de este texto, quizás pasamos la mayor parte de la vida decepcionados de no encontrar a nuestro amor verdadero o como decía Aristófanes “nuestra otra mitad”. Quizás nos pasa como las langostas, y cito esta historia contada por psicólogo, maestro y escritor Jordan B. Peterson:

Tras perder una batalla, independientemente de lo agresivo que haya sido el combate, la langosta se muestra incapaz de volver a luchar, incluso contra otra a la que haya derrotado en una ocasión anterior. Una combatiente vencida pierde la confianza, en ocasiones durante días. Pero a veces la derrota tiene consecuencias todavía mas graves. Si una langosta dominante pierde el combate de forma lacerante, su cerebro básicamente se disuelve y acto seguido se desarrolla uno nuevo, un cerebro de individuo subordinado mas apropiado para la posición inferior que ahora ocupa. En efecto, su cerebro original no es lo suficientemente complejo para gestionar la transformación de monarca en ultimo peón sin desintegrarse por completo y volver a desarrollarse. Cualquiera que haya sentido una dolorosa transformación tras sufrir un duro revés amoroso o profesional puede sentirse hasta cierto punto identificado con ese crustáceo que una vez lo dominaba todo.

Cuando llega o dejamos el amor en las dos situaciones, dejamos de bombear sangre de alguna manera onírica, pero jamás nos explican que seguiremos respirando, pues nadie muere de amor pero si de suponer ideales.

¿si los humanos fuéramos como serpientes u orugas arrastraríamos nuestra piel mudada para subir nuestro ego? 
Si Historia de un matrimonio les provoco una catarsis, les dejo tres películas que espero busquen y exploren un poco más sobre el tema, al final, las películas son una pequeña terapia de aquellos que han vivido otras cosas que nosotros aún no.

Blue valentine de Derek Cianfrance.

The broken circle breakdown de Felix Van Groeningen.

Once de John Carney.  


Trailer